3, 2, 1... ¡ACCIÓN!

Atrévete con el color: un salón en contraste

En decoración este tándem gana cada vez más adeptos. El azul y el mostaza son opuestos, pero por eso mismo se atraen y consiguen poner una nota de color vital al tiempo que serena. ¡La combinación perfecta!

Círculo cromático en mano, el mostaza (o amarillo) y el azul son colores opuestos. Más opuestos imposible. Pero hay trampa: pues que estén en posiciones contrarias significa que se complementan y que, juntos, hacen un buen equipo.

Salón azul y mostaza

En este salón lo demuestran con creces: la butaca orejera en color mostaza , que suma un punto de vitalidad, queda genial con la pared de fondo azul claro que transmite calma. Y este binomio se repite en los detalles como los cojines, los jarrones o la lámpara. Ya sabes: los opuestos se atraen.

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