Salón a doble altura con luz natural, ventanas con cortinas ligeras, sofá capitoné y mesa de centro de madera.
ABIERTO HASTA EL ANOCHECER

Atrapa la luz del sol en casa

¡Adiós a las barreras! Abre las ventanas de par en par y sigue estos consejos para que la luz se cuele por toda la casa

El sol es vida. Y no solo es beneficioso para nuestro cuerpo y la naturaleza, sino también para los interiores. Aprovecha esta fuente de energía y alegra tu casa. La distribución de los muebles, el tipo de tejidos de las cortinas y los materiales de revestimientos y objetos son claves para que gane fuerza. Alíate con la luz y sácale partido con estos 3 pasos.

Cocina con puerta corredera acristalada hacia el comedor, persiana veneciana, mesa abatible y taburetes.

1. No la frenes

Elimina las barreras. La entrada de luz en casa no debería ser como una carrera de obstáculos, sino todo lo contrario. Tienes que dejarla entrar facilitándole el paso. ¿Cómo? Para empezar, aleja los muebles altos de las ventanas y regala las cortinas oscuras a Drácula. Despeja las ventanas y vístelas con cortinas claras y livianas, de algodón o de lino. Un truco: minimiza la máximo los perfiles de las ventanas y, si no puedes cambiarlos, píntalos de blanco.

Luminoso salón-comedor con ventanas y espejo, estores y parqué de madera clara

2. Reflejos y profundidad

Ahora que la luz ya tiene entrada libre en casa, es hora de sacarle el máximo partido. ¡Ayúdala a multiplicarse! Elige materiales que reflejen y colores claros como el blanco. El cristal deja pasar la luz, la refleja y la expande. ¡Un chollo! Además, no necesitas grandes superficies de cristal, sino que puedes reunir varios objetos, ponerlos justo donde incide el sol… y ¡voilà! Si le da luz directa verás que el efecto es el mismo que una lámpara.

Para multiplicar la luz elige materiales que la reflejen y colores claros como el blanco.

Los espejos son también grandísimos aliados. Compruébalo: cuelga uno en la pared y, de repente, el espacio se duplica. Si está en perpendicular a una ventana parecerá que hayas abierto otra, ¡y sin hacer obras! Y, como no, el gran clásico: nuestro adorado color blanco. Tendríamos que hacerle un pedestal, pues refleja la luz hasta un 80%. Aprovecha su magia para los elementos más grandes como paredes, techos o muebles grandes y suma calidez combinándolo con crema y beige.

Salón con ventana y persianas venecianas, sofá rinconero, suelo de parqué, tronco a modo de mesa auxiliar y lámpara de pie

3. Ambientes muy acogedores

¿Que un ambiente muy luminoso no puede ser cálido? Falso. Error. ¡Tarjeta roja! Para conseguir el toque cozy solo tienes que aliarte con elementos y materiales que la “tiñan” de tonos amarillentos. Puedes hacerlo desde la misma ventana y también con los muebles y complementos de la decoración.

Busca el efecto de la luz del atardecer, con cortinas en tonos beige. Su color “teñirá” los rayos de sol y les dará un toque dorado.

En las ventanas opta por telas de trama abierta, de hasta un 14%, que permiten la máxima entrada de luz. Puedes combinar dos tipos de cortinas, como estores crudos y unas caídas en tonos tierra, por ejemplo. La madera, tanto en muebles como en el suelo, te ayudará a matizar la luz. Las más claras y medias que tienden a tono miel, como el roble y el pino, dan a la luz un matiz de atardecer increíble. Y, por último, dirígela. Fíjate en el efecto de la luz sobre el sofá de la foto. Es gracias a las lamas orientables de las cortinas venecianas, que la filtran sin que pierda "magia" y la dirigen. Las hay que reflejan la radiación y, en verano, mantienen fresca tu casa. ¡Un gusto!

Beneficios de la luz
  • Más feliz: La luz activa las hormonas del bienestar (endorfinas y serotoninas) que te ponen de buen humor y te dan energía. Además, sincroniza tu reloj interno.
  • Más sana: 20 minutos de sol al día benefician al sistema nervioso, inmunológico y endocrino. Su aporte de vitamina D también refuerza la salud de tus huesos.
  • Más cálida: La luz del sol transforma tu casa: la hace más acogedora y le da calidez. Y no solo "visual": aprovecha sus rayos en invierno, son la mejor calefacción.
  • Más ecológica: Potencia la entrada de claridad para ahorrar también en la factura eléctrica. Instala lucernarios o tubos solares que llevan la luz donde no la hay.

@el_mueble
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