Terraza con zona de comedor, plantas en macetas de distintos tamaños y muebles de fibras naturales.
VIDA EXTERIOR

10 claves para una terraza diez

Al buen tiempo, ¡buena terraza! Pon en práctica este decálogo y disfruta (y presume) de tu zona privada al aire libre

¿Todavía no has inaugurado la temporada de terraza? Teniendo este oasis particular al aire libre, ¿cómo se te ocurre ir a tomar el aperitivo al rooftop de ese hotel del centro? Pon en práctica estos 10 mandamientos y estrena verano por todo lo alto.

Terraza con muebles de exterio, cojines, suelo de baldosas de barro cocido y plantas.

1. Distribuye en función del espacio

Seamos prácticos. ¿De cuánto espacio dispones? Si tu terraza mide menos de 20m2 prioriza, ya que si calzas un comedor, un estar y un solárium puede parecer más bien un trastero. Determina los principales usos que le vas a dar. Eso depende del tipo de familia y de lo que más te guste: sentarte a leer o tomar una copa, hacer la fotosíntesis bajo el sol, recibir invitados… En este caso, un máximo de dos espacios diferentes serán perfectos. ¿Que tienes un terrazón? Pues bastará con buscar el lugar idóneo para cada zona. Un consejo: coloca la zona del comedor cerca de la cocina o del paso a la casa y, la zona de estar, lo más alejada posible para ganar tranquilidad.

2. Muebles: ¿cómo escogerlos?

Busca el término medio entre estilo y practicidad. Y, ahora, súmale comodidad. Lo ideal es elegir muebles que no requieran mucho mantenimiento y aguanten bien el sol y la lluvia. Si no te gusta el aspecto desgastado, la madera natural no es una muy buena elección porque requiere aceitados constantes. Pero siempre puedes recurrir a la tecnológica, de aspecto natural y con la resistencia del PVC. Los muebles de aluminio son 100% resistentes y con tejidos náuticos (batyline) hacen la pareja perfecta. ¿Los quieres todavía más resistentes? Los hay. Los de fibras sintéticas, de estética muy parecida a las naturales, o los de resina, que no pierden color ni se agrietan con el sol, son exactamente lo que buscas.

Terraza con muebles de exterior en fibras vegetales, pérgola, puff de tela, plantas y lámpara.

3. Sol y sombra

Nos encanta el sol, pero cuando pega de verdad buscamos hasta un palo que nos dé sombra. Si tu terraza está muy expuesta, crear zonas con sombra es vital. En miniespacios como terrazas de 2x2 m un toldo o un parasol orientable serán suficientes. Cuando el espacio es grande, lo ideal es colocar una pérgola en la zona del comedor. Los tejidos microperforados dejan que pase la luz y evitan el dichoso efecto invernadero, ya que su capacidad de transpiración ayuda a reducir el calor. Las plantas son otra forma de crear sombras. Estudia bien por dónde entra el sol y colócalas de manera que hagan de parapeto.

4. Jardineras vs. macetas

En cuestión de terrazas, las ganadoras son las jardineras. En ellas cabe muchísima más cantidad de tierra, lo que permite poner plantas más grandes. Colócalas en el perímetro de la terraza para conseguir un fondo de verdor y frescor natural súper agradable. ¿Tienes diferentes ambientes? Pues utilízalas para separarlos de una manera sutil y, ¡tan natural!

Terraza con suelo de tarima, tumbonas, mesa de comedor, capazo, plantas y árboles.

5. Mira por donde pisas

Aquí no cabe duda: la estrella es la madera. Si quieres cubrir el suelo existente lo ideal es la tarima de pino cuperizado con tratamiento autoclave o maderas muy resistentes, como el ipe. Además es perfecta para para mantener la pendiente y el desagüe en terrazas urbanitas. ¿Que no quieres dedicar ni un segundo al mantenimiento? Pues lo tuyo es la madera tecnológica, su apariencia supernatural da el pego y no te dará trabajo. La piedra es una buena alternativa, dura toda la vida y necesita muy pocos cuidados. Las mejores: pizarra y piedra San Vicente. Aunque el gres, con mil acabados distintos, es más cálido y menos poroso que la piedra, lo que lo hace más resistente a las manchas.

6. Insectos a raya

La luz atrae los insectos, ¡y aquí no hay tutía! Así que lo mejor para mantener a raya a los dichosos mosquitos en verano son las bombillas led de luz cálida de 12 voltios. Les resulta mucho menos atrayente que la halógena. Refuerza este efecto ahuyentándolos con macetas de geranio enano, caléndula o citronela. ¡Funciona!

Terraza con zona de comedor, plantas en macetas de distintos tamaños y muebles de fibras naturales.

7. Zona verde a medida

Las plantas dan mucha vida, frescor y, además, aíslan. Pero ojo con convertir tu terraza en una selva. Cuando tengas los muebles escogidos y en su sitio es el momento de sacar la vena paisajista. En espacios grandes, todas las plantas quedarán bien, pero si tienes una terraza pequeña combina las plantas verdes con otras de flor pequeña. Dan frescor y ocupan poquito. Los árboles aportan sombra natural. Busca un rincón, coloca una gran jardinera y un olivo arbustivo, cítricos (como el limonero), un madroño o una mimosa. Para aislar el ruido: el trachelospermum jasminoides (jazmín estrella), la buganvilla, la eugenia myrtifolia o el ficus danielle, que ocupan poco y cubren mucho.

8. Luces noctámbulas

Adiós sol, ¡hola magia! Si iluminas bien la terraza, le sacarás mucho más partido. Incluso si estás dentro, las luces encendidas darán sensación de amplitud. Lo más importante es situarlas en lugares estratégicos: iluminando la mesa de comedor, crear un foco de atención en un árbol especial… Los leds son perfectos para este espacio, ya sea colocados en macetas, en tiras enmarcando las jardineras, empotrados en un suelo de tarima o a modo de guirnalda luminosa colgando de lado a lado de la terraza. Además, ¡ahorrarás mucho! Pues basta con leds de 3 W para conseguir un ambiente íntimo.

Bandeja decapada con bol de fruta, flores y jarra de agua en la terraza, con silla de ratán de fondo.

9. Dosis de color

Si tienes varios ambientes en la terraza, puedes unificarlos con complementos que compartan colores: cojines, plantas, macetas… Cuando elijas accesorios textiles de color intenta que sean de lonas náuticas o mezclas sintéticas con neopreno o teflón, resistirán más el efecto decolorante del sol. Recuerda que los tonos blancos y beige son más frescos porque absorben menos el calor. Y apúntate a la última tendencia: alfombras de exterior. Las de vinilo o fibra sintética aguantan bien a la intemperie.

10. ¡Que corra el agua!

Si tu terraza parece un garden center, ni lo pienses: coloca riego automático. Necesitarás una salida doble de agua, una para el riego y la otra para la manguera. Se instala muy fácilmente y lo encontrarás en cualquier tienda de bricolaje o jardín. Si te gustan las fuentes intégrala en la decoración y, sobre todo, impermeabiliza bien. ¿Cómo funcionan? Muy sencillo: incluyen un sistema con un circuito cerrado de agua. Pero ojo, si no quieres que se estanque y acabe siendo un nido de mosquitos asegúrate de que funciona cada día de 2 a 3 horas a través de un programador.

@el_mueble
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