Mujer cortando

Los cuchillos que no deben faltar en tu cocina

Se reconoce a un cocinero profesional por el maletín. En él no lleva documentos ni ordenador, sino su más preciado tesoro: los cuchillos. Solo con dos cuchillos se puede equipar una cocina: con un chef y una puntilla, que son los nombres con los que se denominan profesionalmente este tipo de cuchillos.

El cuchillo chef es el comodín, por su versatilidad y su medida, ni grande ni pequeño. Es muy útil porque sirve para todo. Lo reconoceremos fácilmente por su hoja ancha en el extremo junto al puño y delgada en la punta.

La puntilla es, tal y como indica el nombre, un cuchillo pequeño, ideal para pelar vegetales y tornearlos. Es un comodín, y no puede faltar en una cocina.

A partir de aquí, podemos acumular multitud de cuchillos, cada uno especializado en un corte.

Es más importante preocuparnos de la calidad del material, del acero, que de la variedad de cuchillos. Compraremos una marca que nos garantice que están fabricados con un buen acero, inoxidable, con una buena aleación de carbono y cromo. Sabremos que un cuchillo es de buena calidad por su dureza y su capacidad de resistencia a la corrosión.

Otros ítems que debemos tener en cuenta a la hora de comprar un cuchillo de cocina son el ensamblaje entre la hoja y el mango y el peso. El ensamblaje debe ser imperceptible al tacto, casi como si fuera una única pieza, sin elementos decorativos o sobresalientes que puedan acumular residuos de alimentos. De la misma manera que antes de comprar un sofá o un colchón nos sentamos o tumbamos encima para comprobar su confortabilidad, debemos probar los cuchillos, para comprobar que se adaptan a nuestro puño, confortablemente.

Al contrario de lo que pueda parecer, un cuchillo que pesa es más cómodo que uno ligero. El peso nos ayudará a cortar con mayor seguridad.

En cuanto a materiales, los cuchillos de cerámica son muy valorados por los consumidores. Una de sus ventajas principales es que mantienen su afilado original durante años. Y también son valorados porque no transfieren su sabor a los alimentos, no se corrompen con los ácidos de las hortalizas ni oxidan los vegetales frescos.

Para complementar una cocina no deben faltar unas tijeras y un afilador. Porque no hay cuchillo bueno si no está bien afilado. El mantenimiento del material es lo más importante.

Mi opción personal

Además de los básicos, en mi cocina no falta el cuchillo japonés. Se trata de un cuchillo que tiene unas pequeñas hendiduras en el filo, en la base del cuchillo. Estas hendiduras “escupen” los alimentos, evitando la incomodidad de que queden adheridos al filo.  

@el_mueble
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