¡AL RESCATE!

Salones: cinco errores, cinco soluciones

¿Una alfombra demasiado pequeña? ¿Un sofá muy grande? No te preocupes, aquí lo arreglamos todo

Salón con sofá rinconero, mesa de centro, mueble de pared de obra y estante trasero

Aunque lo tengamos todo medido al detalle, pensado y repensado, siempre hay un pequeño margen para el error. Pero, ¡no pasa nada! Todo, absolutamente todo, tiene solución en lo que a decoración se refiere. Hemos recopilado algunos de los errores decorativos más comunes en el salón para darte soluciones. Y, ya de paso, también unos consejitos extra para que saques muchísimo más partido a tu casa.

Error 1: Un sofá demasiado grande

Sofá rinconero gris con estantería de obra y estante trasero

Bien, es posible que quisieras un sofá tan amplio que no te diste cuenta de que, al ocupar toda la pared, no dejaba espacio para la mesa de apoyo. La solución: utiliza la pared. Adelanta el sofá unos 20 cm y pon una balda o una estantería tras él. O crea una estructura como la de la foto, que aproveche la pared hasta el techo.

Además, será esencial que la mesa de centro tenga espacio para almacenar. Con un estante inferior o con un tablero elevable que te permita guardar. Si no quieres una mesa grande, pon dos o tres combinables, así las puedes separar cuando te convenga.

Error 2: Piezas únicas que ya no pegan

Butaca clásica con respaldo medallón en madera clara decapada, tapizada en beige y escritorio de madera natural con cajón y libros

Una butaca heredada, esa silla que quedaba genial antes de la reforma… Si tienes una de estas piezas únicas que te encantan, pero ya no encajan en la decoración de tu salón, ¡no la tires! La solución: destácala actualizándola. Mezclar estilos da mucho carácter a la decoración. Y, además, colócala en un rincón elegido del salón.

Una de las maneras es decaparla: puedes dejarla al natural o darle un tono lavado con chalk paint. Coordina el color con el estampado o atrévete con un color rompedor. Otra opción es retapizarla con un estampado un color que contraste con el resto del salón. Si el tejido del tapizado está bien, pero no te gusta el color: pinta la tela. Hay pinturas y sprays especiales como los de Brildor.

Error 3: Paredes recargadas

Salón comedor con papel pintado vegetal, muebles de madera, butaca, lámparas lino, portavelas y flores

Si te dejaste llevar por la emoción al encontrar ese papel de pared que tanto te gustó y, tras empapelar todo el salón, ahora lo ves recargado y pequeño… No pasa nada. Este caso tiene muy fácil solución: deja el papel solo en una de las paredes y pinta el resto. Tienes dos opciones: pintarlo o retirarlo. Si decides pintarlo dale antes una capa de sellador con base de aceite para proteger el papel de la humedad de la pintura, y luego pinta.

Elige una pintura al aceite para minimizar esa humedad y mejor con textura para disimular más el papel de debajo y sus posibles defectos. Si prefieres retirarlo, tienes varias opciones que dependerán del tipo de papel que hayas utilizado.

Cómo retirar el papel pintado
  • Con vapor: si el papel es vinílico. Utiliza la plancha para ello. Lo reblandecerás y con una espátula, lo podrás levantar y tirar de él.
  • Con líquido. Existen líquidos especiales para retirar papel. Se aplican con una brocha, se dejan actuar y se retira el papel con la espátula
  • Alisa bien. Retira restos de cola ayudándote del líquido o de una lija. Tapa grietas y agujeros con masilla, deja secar y lija para alisar la pared. Límpiala, ¡y a pintar!

Error 4: Cortinas, ¿sí o no?

Salón pequeño con sofá y puffs beige, estores blancos, alfombra a cuadros y cojines grises y rojos
A veces la máxima “menos es más” se nos puede ir un poquito de las manos. Si quitaste las cortinas porque pensabas que hacían que el salón se viera más pequeño y ahora tanta vista eclipsa la decoración, esto es lo que tienes que hacer. Si tu salón está pintado en tonos neutros, elige un estor o una cortina del mismo color que la pared. No las elimines, pues un piso pequeño sin cortinas puede parecer “inacabado” a la vez que pierde intimidad.

Elígelos en lino de gramaje fino. Así, al correr las cortinas, tendrás intimidad sin perder luz. Si la pared es de color pon un estor del mismo tono de la pared y unas caídas blancas o dos estores en colores coordinados con las paredes y los muebles.

Error 5: Una alfombra demasiado pequeña

Salón con sofás y butaca gris claro, chimenea con espejo, alfombra con ribete y accesorios en tonos lila

Por fin tienes claro el diseño de la alfombra, el tipo de pelo, el color… Llegas a casa, la colocas y entonces te das cuenta de que es demasiado pequeña. Puede que también esto tenga solución: hazle extensiones. Sí, como lo oyes. Cósele un ribete de tela o de piel (dependiendo del material de tu alfombra) en todo el perímetro.

Si crees que, aun aplicando esta solución, seguiría siendo demasiado pequeña: juega a hacer superposiciones colocando otra alfombra más grande debajo. Elígela en un tono neutro o en otras texturas como fibras naturales para que ceda protagonismo a la alfombra pequeña. Ten en cuenta que, tanto si le pones un ribete como si colocas otra alfombra debajo, la nueva superficie debe ser al menos tan ancha como el sofá.