Los básicos del recibidor son los mismos en invierno que el resto del año, pero en estos meses le pedimos un esfuerzo extra a estos cuatro:
- Una buena alfombra que en invierno tiene que ser más resistir y fácilmente lavable porque sufrirá mucho, especialmente si vives en una casa. O que sea asequible y puedas reponer.
- Un lugar para sentarse donde poder calzarse y descalzarse. Si tienes poco sitio piensa en alguna solución integrada de las que has visto.
- Un sitio para guardar los zapatos No es necesario que sea un zapatero para todos los zapatos, es un lugar para dejar las zapatillas o el calzado cómodo que solo te pones en casa. Los dejas en el recibidor cuando sales para cuando regreses. Te recordamos que es mejor que no lleves dentro los zapatos que usas en la calle, entrará suciedad y bacterias: tu salud general y la de tus pies en especial te lo agradecerán todo y más durante en invierno.
- Mucho espacio extra para colgar: dos perchas por persona (o una doble) y alguna más por si las moscas y para las visitas.
¿Dónde guardo tantos abrigos?
Sabemos que en invierno se multiplican los problemas de espacio en los armarios porque los abrigos copan una buena parte, pero debes tener claro que el perchero de la entrada no es un sitio para guardar, es solo para tenerlos a mano si sales y entras. Además de crear desorden visual, los abrigos eternamente colgados en el perchero se deforman.
Si no te caben, empieza por tirar o donar los que no usas y después revisa tu casa para colocar un armario extra (si puede ser en el recibidor, será una bendición) o compra un pechero de pie (o burro) que puedas colocar en algún rincón y desmontar cuando llegue el buen tiempo.
Recuerda que el recibidor es la primera barrera del orden y de la limpieza y que debes empezar por aquí para que funcione en el resto de la casa. También es lo primero que ves al llegar a casa, si es un caos condicionará totalmente tu humor, asegúrate un recibimiento feliz.

ORDEN Y ESTILO
12 cosas que necesitas tener sí o sí en tu recibidor
Una luz cálida, mejorará esta bienvenida en invierno y un bonito espejo te permite el retoque final antes de salir. Un sitio fijo para las llaves te ahorrará disgustos durante todo el año, y el hábito de abrir y descartar el correo en el recibidor también.