Sácale más partido a tu armario
Tipos de puertas
Abatibles. Son las más económicas y habituales. Pero incómodas, porque para abrirse necesitan un espacio delante del armario. Sólo se aconseja en espacios grandes o con poca obertura (0,40-0,50 m).
Correderas. Cuestan un 10% más que las batientes, pero pueden colocarse en espacios mínimos, incluso cuando las mesitas están pegadas al armario. Su desventaja es que sólo ofrecen una vista parcial del interior.
Plegables. Al plegarse como las páginas de un libro dejan todo el interior a la vista. Pero cuestan un 20% más que las tradicionales y no permiten colocar módulos extraíbles o barras hidraúlicas en los extremos.
El interior del armario
Para duplicar la capacidad interior del armario y encontrar de forma fácil y rápida la ropa es esencial una compartimentación a medida. Más que llenar el interior de barras, estantes y cajones sofisticados, se trata de planificar un almacenamiento que se adapte a tu vestuario y a tus hábitos de orden, y que, con pequeños cambios, te sea útil a lo largo de toda la vida. La clave es apostar por interiores flexibles. Pueden tener laterales perforados (tipo cremallera) o fondos de perfiles horizontales (como el modelo Gliss 5th de Molteni). Lo esencial es que la estructura te permita mover, añadir o quitar elementos para crear secciones según el vestuario de cada momento.