CABECERO EN GRIS
A este viejo cabecero de madera barnizada le he dado una segunda oportunidad. En primer lugar tapé con masilla descolchones y trocitos que faltaban, luego retiré el barniz antiguo. Apliqué una primera mano de pintura blanca y una segunda de gris. Por último con una lija y lana de acero retiré la pintura por los bordes y el detalle central para darle un aspecto más envejecido pero sin pasarme. Queda monísimo en el dormitorio!