
¿Tienes un recibidor mini? Amplíalo y dale luz
Muchas casas cuentan con un recibidor muy pequeño y poco iluminado. Si este es tu caso, no desesperes. Aquí tienes algunas ideas que ampliarán visualmente el espacio de tu recibidor y además, le aportarán la claridad que le falta. Fácil y efectivo.
El color puede ser tu gran aliado. Por un lado, es básico que elijas tonos claros y, por el otro, lo ideal es que unifiques todos los elementos (paredes, techo, puertas de paso, alfombras, etc) en este mismo color. Con ello ganarás claridad y sensación de amplitud. Mantener el recibidor despejado también es fundamental. Resuelve tus necesidades de almacenaje con un solo mueble en lugar de con varios auxiliares. Con ello tendrás más espacio libre para ocuparlo con una pieza más decorativa que dé estilo y calidez a tu entrada.
En recibidores mínimos la mejor solución es que concentres la decoración en las paredes. Puedes sumar calidez con un papel pintado, una técnica de pintura decorativa o una obra de arte. Los espejos son piezas muy útiles y decorativas: su superficie multiplica los metros, la luz que reciben y hasta la sensación de profundidad. Lo mejor es que los orientes hacia una ventana para que reflejen la luz natural. No los coloques frente a la puerta de entrada, pueden crear confusión visual.
Soluciones para guardar en recibidores pequeños: Balda volada. Junto a una hornacina, es la mejor opción en recibidores mini. Elígela lacada igual que las paredes y “desaparecerá”. Con 15 cm de fondo tendrás suficiente. Con poco fondo. Basta con 25 cm de profundidad para contar con un mueble en el recibidor. Será más práctico si cuenta con un cajón para las llaves, la correspondencia... Piezas ligeras. Siempre que puedas elige muebles con zonas abiertas, que den ligereza a la entrada. Las superficies claras y brillantes son un aliado de la claridad.