
Planta bulbos: Flores y perfume ¡todo el año!
Si te gustan las flores vistosas, que perfumen tu casa y sean muy fáciles de cultivar, los bulbos son tu planta ideal. Aquí encontrarás cómo plantarlos y mantenerlos, y disfrutar de flores, color y aroma durante todo el año.
¿Cuándo plantarlos?
Entre octubre y noviembre planta los bulbos de otoño, que florecerán en primavera. Son: anémonas, jacintos, lirios, narcisos, ranúnculos o tulipanes, por ejemplo. Los hay que empiezan a florecer en invierno, y son: la campanilla de invierno, el ciclamen, la dicentra, la escila o el muscari.
Y entre marzo y mayo, debes plantar los bulbos que florecerán en verano, como azuzenas, begonias, dalias, fresias o gladiolos, entre otros. Incluso algunos florecerán hasta otoño, como el amarilis, el azafrán otoñal o la nerine.
Cómo plantarlos
Si compras los bulbos –también rizomas o tubérculos– para cultivarlos tú, ten en cuenta que estén duros y no tengan agujeros. Si ya los compras habiendo brotado, mejor si todavía no han florecido. En este caso, para transplantarlos, afloja con cuidado la tierra, separa los bulbos intentando no romper mucho las raíces y plántalos de nuevo. ¿Dónde? Puedes decidir entre:
En maceta o jardín
La tierra debe poder drenar bien el agua para que no encharque y se pudran los bulbos. Si los plantas en un jardín, que la tierra sea esponjosa. Si los plantas en maceta, mejor si esta es de cerámica porosa y tiene un agujero para que suelte el agua sobrante; si no lo tiene, riega los bulbos cada dos o tres días sin encharcarlos.
Un poco de abono orgánico (turba, mantillo o estiércol) en la tierra ayudará a que tengan una buena floración. Y tres veces al año, pon fertilizante: la primera dosis, en primavera, y la última, cuando termine el verano.