
Cultiva brócoli en tu huerto ecológico
El brócoli es una planta que soporta las épocas grises o lluviosas y el frío, por lo que se desarrolla bien en otoño e invierno, incluso en rincones semisombreados del huerto. Las mayores precauciones que debemos tener es ofrecerle suficiente aporte de compost maduro y estar atentos a su gran enemigo: la oruga de la col.
El brócoli es un vegetal de la familia de las crucíferas, como las coles de hoja, el repollo, los nabos o los rabanitos. Al igual que los demás miembros de su familia, destaca por sus propiedades regenerativas, antioxidantes y anticancerígenas debido a su gran riqueza en sustancias como los indoles y los sulfuranos. El brócoli, además, es rico en luteína y zeaxantina, carotenoides que se concentran en la retina y protegen a la vista de los daños de las radiaciones solares. Por todo ello, dedicarle una parte del huerto es una decisión excelente para nuestra salud.
Igual que el resto de las crucíferas, no soporta muy bien el calor y, en cambio, se desarrolla sin problemas en épocas otoñales, invernales y principios de primavera. Su cultivo tolera espacios semisombreados fríos o muy húmedos y también las aguas salitrosas o las zonas con brisas marinas.
Es una planta con un periodo vegetativo de 60 a 90 días, según variedades; prefiere las tierras mullidas, ricas en humus y algo ácidas, y precisa de un riego abundante y regular en las primeras fases de crecimiento. Podemos sembrarlo en semilleros protegidos y, cuando las plantitas tengan de 10 a 15 cm, trasplantarlas a plena tierra. Deberemos dejar unos 60 cm entre una planta y otra, ya que al crecer desarrollan gran envergadura y porte.