
Una cocina muy completa pensada para un chef
José Luis, vasco de nacimiento y catalán de adopción, lleva años viviendo en una masía en Torroella de Montgrí, en la comarca catalana del Baix Empordà, donde se encuentra esta amplia cocina que hace poco reformó. Le gusta que sea grande y que tenga lo mejor en electrodomésticos, aunque no la use demasiado. “Lo reconozco, no me gusta cocinar –nos confiesa Jose Luis–, pero como la cocina es espaciosa y la tengo muy bien equipada, a menudo nos juntamos unos 20 amigos y me traigo un cocinero vasco para que nos prepare kokotxas, cabrito asado y marmitako”.
Su gran amplitud y la manera de distribuirla es lo que marcó la reforma de esta cocina. José Luis ya tenía en mente proyectar una isla, - ¡como en los grandes restaurantes vascos!-, idea que trasladó a los interioristas. Ellos le propusieron una gran isla que incluyera la zona de fuegos y de aguas, y que, además, se prolongara para convertirse en una práctica mesa. Cuando las cenas son multitudinarias, la mesa se convierte en una zona extra de trabajo o en un pasaplatos para el comedor.
“Me gustó mucho la propuesta de distribución y decoración de la cocina, tanto que dije sí a todo”. Así la isla es la gran protagonista del espacio, aunque se mezcla con las otras zonas a través de los materiales: la encimera de Silestone y el mobiliario de madera de nogal en tonos claros y veteados. José Luis recuerda también que los interioristas señalaron la importancia de colocar una buena campana extractora. “Como yo también considero imprescindible la necesidad de tener una buena salida de humos, elegimos un aparato excelente”.