Un refugio de montaña renovado con acierto
Combinación entre tonos, ya lo he señalado, siempre dentro de una gama dominante clara y luminosa, vamos, lo que se dice armónica. Pero también esa inteligente mezcla se ha aplicado al mobiliario, que aprovecha algunos elementos del estilo rústico tradicional para darles un aire nuevo. Como la sencilla mesa de comedor con sobre de zinc y bancos tapizados con franela. O el mueble de obra de pared a pared con librería, chimenea y leñera. O el cabecero de cuero antiguo del dormitorio principal. Y sobre todo la presencia de las vigas del techo que destacan más aún sobre el fondo de los listones blancos. Y se hacen poderosas en los dormitorios y baños de la planta superior, abuhardillados, abiertos a las montañas y a los bosques, invadidos por una luz esplendorosamente limpia.
No quiero olvidarme de contaros una cosa sobre la moqueta. Ya, me imagino que os habéis asustado un poco: ¡toda la casa con moqueta! ¡ a ver cómo se limpian esos suelos! Bueno, pues no es tan difícil. Para empezar, lo mejor (lo más higiénico y también lo más cómodo) es quitarse los zapatos en la entrada. Y para acabar, hoy en día los nuevos materiales de las moquetas y los productos de limpieza permiten mantenerlas relucientes en un dos por tres.
¿Tú también tienes en tu casa moqueta? Cuéntanos en los Comentarios de este artículo cómo la cuidas.