
Una casa valenciana con aire de la campiña francesa
Aprecias una grata sensación de refugio mientras paseas por esta casa valenciana. Son sus telas, suaves al tacto; sus mullidos sofás; el inconfundible aroma a la campiña francesa que desprenden las vigas del techo; el calor de la historia reflejado en el espejo del siglo XVIII sobre la chimenea de mármol italiano. Innumerables detalles que transmiten el gusto por lo auténtico. El clasicismo que reina en el salón y el comedor, rodeados de ventanales para abrirse al jardín y atrapar su luz, es una apuesta en toda regla por el bienestar.
En la cocina te trasladas al campo a través del damero del suelo, de las sillas del espacioso office o de la alacena. Podrías hasta imaginar sus olores si pierdes la vista por el jardín mientras trabajas en ella. Y arriba, en el dormitorio, el romanticismo lo inunda todo. Lo percibes en las delicadas sábanas bordadas o en el cuidado que se ha puesto al tapizar el cabecero con el lino de la colcha. Esa pasión por los detalles se desliza hasta el baño de la suite, cuya pared principal es una feliz salida a la terraza que lo hace único.
¿Te gusta el suelo de damero de la cocina y el office? ¡Dinos qué opinas en los Comentarios de este artículo!