
Despacho y salón: dos alturas, una estancia
Auténtica pasión es lo que transmite Christine van Hoecke, de Araxan Interiorismo, al hablar de su trabajo en este salón tan curioso: se construyeron dos alturas, cada una con funciones diferentes. Nos muestra como, desde este rincón gaditano, a través de sus ventanales se ven los cultivos de arroz, se oye el graznar de las grullas y en la laguna que se otea a lo lejos no es difícil observar cigüeñas. “La casa es de un matrimonio suizo, ambos son investigadores médicos y pasan muchas horas en sus laboratorios. Por eso se enamoraron de este paisaje tan abierto, tan natural –dice Christine–. Y querían que su casa también fuera hecha de espacio y de luz”.
Christine, nos invita a conocer uno de los trabajos que más posibilidades le ha dado: "este salón tiene unas proporciones y una altura extraordinaria –comenta Christine–, lo que me permitió crear una entreplanta que el propietario de la casa usa como despacho". La entreplanta está realizada en madera de roble patinada y se accede a ella mediante una escalera de caracol de forja con contrahuella troquelada, un recurso magnífico para restarle peso a los escalones y ganar luminosidad.
"Los grandes espacios invitan a la armonía, algo muy valorado por los propietarios -confiesa Christine-, como muestra el busto de Buda ubicado junto a la librería de madera”. El confortable sofá chéster de cuero envejecido resulta perfecto para reforzar, aún más si cabe, la calidez de todo el ambiente.
Amplitud, luz y espacios teñidos en blanco definen la decoración de este salón. Calma, relax y serenidad es lo que buscaban sus propietarios. Y en esta estancia, sin duda, lo encuentran.
¿Te parece un salón armonioso? Danos tu opinión en los Comentarios.