
Encimeras naturales para tu cocina
Tendemos a pensar que lo natural siempre es mejor, más saludable, menos agresivo, más sostenible y ecológico. Y en la mayoría de ocasiones estamos en lo cierto, como cuando hablamos de la cocina. Es, por definición, el corazón de la casa, un lugar de reunión, allí donde se procesan los alimentos que nos dan las fuerzas para afrontar cada nuevo día. Y aunque con el paso de los siglos la vivienda ha evolucionado y con ella la cocina, curiosamente, a pesar de ser una estancia primordial, se ha tendido a ocultarla. Esto fue así hasta que, a principios del siglo XX, el movimiento liderado por Walter Gropius y la Bauhaus, asentaron los conceptos de cocina estética-funcional que imperan en la actualidad. Aportaron ideas absolutamente desestimadas hasta la fecha: la cocina ya no era un espacio oculto, se debía diseñar como un lugar abierto y bien comunicado con el resto de la casa, principalmente con el comedor, lo que introdujo parámetros estéticos obviados hasta el momento, así como nuevos espacios como el office o elementos como la cocina americana o el pasaplatos.
Este cambio ha obligado a los fabricantes a crear encimeras de cocina con características insospechadas hasta hace unas décadas: materiales continuos, higiénicos, flexibles, económicos y con estilo. En general, las encimeras de cocina no tienen una marcada línea que separa las piezas naturales de las sintéticas, se trata de una progresión entre las puramente naturales y las artificiales.
Sin embargo, en este artículo nos centraremos en aquellas encimeras que utilizan entre el 90% y el 100% de materia prima natural para su fabricación. Son las siguientes: las de mármol, granito, madera, vidrio, cuarzo, papel y piedra.
¿Cuáles son las exigencias de una encimera?
LA HIGIENE: Una bancada higiénica es aquella que no favorece la proliferación de bacterias, hongos o microorganismos. Este aspecto va directamente vinculado a su porosidad.
LA DURABILIDAD: Se mide según su resistencia a diferentes agresiones, como golpes fuertes, la resistencia a la abrasión y a la corrosión de productos químicos, al rayado y evidentemente cuenta mucho la posibilidad de ser reparadas.
SALUBRIDAD: La afectación a la salud de estos materiales se mide según la liberación de COV (Compuestos Orgánicos Volátiles) al aire y, en el caso de los minerales, también según su radioactividad.
ESTILO Y PERSONALIZACIÓN: Los minerales basan su estilo en el capricho de la naturaleza y la flexibilidad de sus formas está limitada a su difícil manipulación. La madera tiene más flexibilidad, y los cuarzos compactos y los materiales reciclados, al ser producidos en masa, ofrecen múltiples variedades de formas y colores.
PRECIO: Los precios de estos productos varían desde los 100€/m² hasta los 3000€/m², incluyendo corte e instalación.