En mi casa, solamente telas ecológicas
Las telas ecológicas para la casa
Lana. Muy versátil, puede servir para cualquier espacio de la casa. Es de fácil lavado y planchado.
Algodón. Decora bien cualquier elemento o estancia. Una loneta de esta tela es perfecta para exteriores o fundas de sofá. En cambio, un terciopelo, que también se realiza con fibra de algodón, es más adecuado para cojines. Se puede lavar a máquina a un máximo de 40º. Un consejo a la hora del planchado: es mejor si la tela no está del todo seca.
Lino. También se recomienda en cualquier decoración textil. Destaca por ser un material fresco, y que puede brindar un aspecto desde rústico hasta más delicado: se emplea a menudo en cortinas, tapicerías o fundas de sofás y butacas. El lino de bajo gramaje también es muy adecuado para ropa de cama, ya que no pesa nada y aporta una frescura muy agradable. Es algo más resistente y rígido que el algodón. Mejor si lo lavas en frío, ya que corre el riesgo de encoger. Evita el centrifugado .
Seda. Es delicada, por lo que se recomienda para cortinas o pequeños complementos. Si quieres usarla para tapizar, mejor que se trate de mobiliario de poco uso, como una banqueta en el dormitorio o una silla en el recibidor. Y nada de lavarla en casa, ¡directa a la tintorería!
Cáñamo. Se parece al algodón, pero es más resistente. Mezclado con lino o seda resulta más suave e idóneo para tapicerías.
Bambú. Es un 60% más absorbente que el algodón, además de ser un antibacteriano natural, hipoalérgico y muy transpirable.
Sisal. Es una fibra basta y dura, que no absorbe humedad fácilmente y que resiste el deterioro del agua salada, siendo ideal para alfombras.
Yute. También resistente, se emplea en pantallas de lámparas o cubiertas de sillas.