
Un office mucho más acogedor
Para Esther, lo mejor de su cocina era el office: “es ese espacio junto al ventanal que da al jardín y a la piscina”. Pero ese rincón, aunque luminoso, le quedaba aislado y apagado. No era agradable compartir momentos allí.
¿Cuál fue entonces nuestro objetivo? Hacerlo más acogedor y conseguir que la familia de Esther disfrutara de la mesa al máximo. Centramos nuestro trabajo en una idea fija: regalarle al office el máximo de claridad. Lo primero fue empapelar las paredes con un papel de Laura Ashley de un suave azul cielo. El siguiente cambio fueron las sillas, antes de madera oscura, por unas blancas. Solo tuvimos que cambiarlas de ubicación, porque Esther ya las tenía en casa. Y para rematar, un precioso bufé de Huerta de San Vicente que a Esther le pareció “perfecto para la vajilla”.
“Es más grande”, exclamó la propietaria cuando entró en su cocina una vez acabada la renovación. Y no lo es, aunque lo parece gracias a los regalos de las diferentes firmas: el papel pintado de suaves tonos azules de Laura Ashley que colocó Coloretto y el bufé de Huerta de San Vicente. Y, como sorpresa final, un lote de productos de BSH.
¿Crees que el nuevo office de Esther ha ganado en claridad? ¿Qué hubieras hecho tú? ¡Déjanos tus opiniones y consejos en los Comentarios de este artículo!