TELAS

Las claves para elegir las telas de tu casa

Saber elegir los tejidos y coordinar sus colores y texturas es básico a la hora de sacar más partido a una estancia. Descubre cómo lograrlo con las telas
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    Antes de escoger los tejidos para tu casa, ten presentes las características de cada habitación, ya que las telas pueden ayudarte a sacar el máximo partido a sus virtudes y disimular sus defectos. Además, pon especial atención a las características de cada tejido: ten en cuenta que el algodón (en loneta, chenilla o chinz) es muy resistente; en cambio, la seda (en damascos, gasas o acabado rústico) es elegante pero menos fuerte. La lana es una opción cálida y duradera, mientras que el lino, muy fresco y agradable en cortinas y tapizados, es un material más delicado.

    La tela base. La clave para no equivocarte a la hora de vestir un ambiente es elegir primero la tela base: es decir, la tela del mueble principal y más voluminoso (sofá, cabecero…). Siempre es mejor optar por una tela lisa como base, ya que te dará más juego para combinarla con otras piezas de mobiliario o detalles de diferentes colores y estampados.

    Elegir el color. Al entrar en una habitación, la primera sensación que recibes va asociada al efecto del color predominante. Así, un coordinado de telas en blanco y azul tendrá un efecto fresco, limpio y relajante; los tonos cremas y amarillos son siempre alegres y luminosos; los tostados y crudos (especialmente en tejidos como arpilleras o linos) transmiten naturalidad; los burdeos, calderas y verdes, en tapicerías y cortinas, crean atmósferas más sofisticadas.

    Unificar todas las estancias. Para ganar sensación de orden y conseguir una casa más serena, los profesionales recomiendan buscar un hilo conductor que unifique las telas de toda la casa. Si optas por el color, elige una base lisa. Si prefieres repetir un estampado, opta por uno discreto y pequeño (flores, cuadros, cenefas...). Lo más sencillo, sin embargo, es elegir una textura (es decir, un tipo de tejido) y jugar con diferentes colores para personalizar cada habitación.

    Para habitaciones amplias. Para que un espacio de grandes dimensiones se vea más acogedor, las telas nos ofrecen varias soluciones: vestir las ventanas con juegos de cortinas y estores, elegir tejidos de tacto rico y aterciopelado o apostar por las tapicerías oscuras (siempre dentro de la paleta de los colores cálidos, como tostados, rojos y marrones).

    Ampliar espacios pequeños. En habitaciones escasas de metros, opta por telas lisas o con motivos pequeños. Las cortinas de texturas ligeras, como las organzas, los voiles, las batistas, la seda y el lino resultan perfectas para rescatar luz natural, y por tanto, para ampliar visualmente el espacio. Las telas lisas en tonos piedra y crudos son ideales para conseguir ambientes despejados y crear sensación de mayor amplitud.

    Ganar profundidad. El mejor truco para conseguir ambientes con profundidad es jugar con diferentes planos de color. Así, para un salón distribuido en “U”, colocar una tapicería más oscura en el sofá del fondo y tapizar con telas más claras las butacas o los sofás de los laterales, aporta más sensación de amplitud. Tapizar pequeñas piezas (butacas, pufs…) con telas estampadas también ayuda a enriquecer el espacio.

    Añadir calidez. Uno de los recursos más habituales para ganar calidez es elegir tejidos suaves y amables al tacto como las chenillas y terciopelos para las tapicerías, y linos mezclados con seda, muselinas o voiles para las cortinas y visillos. El color también es fundamental a la hora de “abrigar” un espacio: un fondo crema o crudo salpicado de detalles tostados o anaranjados es una apuesta segura para crear un ambiente acogedor.

    Estancias más frescas. Muchos decoradores recomiendan tener dos juegos de telas (cortinas y fundas): uno más abrigado para invierno y otro más fresco y desenfadado para verano. En casas de veraneo, las telas frescas se vuelven imprescindibles. Opta por texturas sufridas y prácticas: el algodón y las mezclas de lino con tejidos sintéticos son las mejores apuestas. En cuanto al color, los blancos, verdes claros, azules y grises serán tus mejores aliados.

    Crear ambientes serenos. Dormitorios y estudios requieren soluciones que inviten al relax, al descanso y a la tranquilidad. Por eso es muy importante vestirlos con telas coordinadas y evitar los contrastes fuertes de color. Elige lisos para los elementos principales (cortinas, cabecero…) y combínalos con estampados discretos (pequeños cuadros, milrrayas…) en los cojines o una pequeña butaca.

    Asegurar resistencia. En una casa con niños pequeños o con muchos miembros de familia, lo prioritario es elegir tejidos resistentes y prácticos. Es mejor no optar por materiales naturales 100%, ya que son más delicados. Las fundas de tapicería en trevira, chenilla o loneta, son perfectas, ya que se pueden lavar en casa y resultan muy fuertes. Los linos, las lonetas y los etamines son ideales para las cortinas, visillos o estores.

    Texturas que decoran. En espacios pequeños o con poca luz, lo mejor es que todas las telas sean lisas. Para que no queden “aburridos”, puedes combinar telas texturadas (con relieves, bordados…) y de diferentes tactos. Chenillas en dos tonos, terciopelos, sedas tornasoladas, tweeds jaspeados o linos de trama muy vista darán más carácter a una tapicería o una cortina y, así, el ambiente se verá más vivo y decorado.

    Elegir los estampados. Los tejidos con estampados muy vistosos suelen oscurecer el ambiente. Así, en zonas pequeñas, como el office o las habitaciones infantiles, elige estampados minúsculos como florecillas, topitos o cuadros de vichy, ya que no recargarán el espacio. En estancias grandes y luminosas, puedes colocar telas de grandes estampados, como las cretonas de estilo inglés, las lonetas o sedas con rayas o motivos étnicos, que te harán ganar cálidez.

    Sacar partido a la luz. Para aprovechar toda la entrada de luz natural, la clave es vestir las ventanas con telas ligeras. Si te decantas por poner únicamente cortinas, una buena opción es confeccionarlas en tela de visillo. Si prefieres colocar cortina y visillo, usa telas frescas y en tonos claros y cálidos (crema, crudo, siena, arena, paja...). Para estores, elige linos de trama suelta o mezclados con seda.

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    Claves para elegir telas de la casa

    ¡Realmente de mucha ayuda!
    Gracias por estos informes tan completos y prácticos.
    Siempre adoré vuestra revista y actualmente adoro vuestra página web.

    María Alejandra Bauzán Batista 03/03/2010

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