En gris y con pavimento de roble
Este salón es una invitación al sosiego y al relax. El gris, en diferentes modulaciones, domina el conjunto, excepto en el pavimento de roble de lama ancha. La apertura del concepto arquitectónico impulsó a la decoradora Elena Acaso a poner el acento decorativo en los tejidos de las cortinas, una seda rayada en tonos azules y grisáceos, de gran personalidad.
Pocos muebles, funcionales y bien distribuidos, acentúan la fluida circulación. Dos amplios sofás en chenilla gris, una mesa de centro de acero y dos pufs en la zona de estar. Una mesa de estudio blanca de líneas rectas y un confortable sillón con ruedas componen un privilegiado rincón de despacho.