Clásico y confortable
A este dormitorio infantil se le ha dado color para llenarlo de vitalidad. Un zócalo de papel rayado viste y decora las paredes. El verde del campo imprime a la habitación el aire montañés de Cantabria y se le ha querido dar un aspecto más alegre con unas cálidas cortinas estampadas sobre fondo rojo que la hacen más abrigada.
Una mesita de estudio bajo las ventanas en ángulo conforma un rincón de lectura o de dibujo para que los niños pasen unos ratos divertidos en los días más frescos o lluviosos. En el resto de muebles domina el blanco, una solución ligera y atemporal.