Juego de sutilezas
Las viejas villas de veraneo caracterizan el paseo marítimo de este pueblo vasco. Una, sin embargo, no pudo salvarse del derribo y fue reconstruida desde una mirada decididamente contemporánea. La arquitectura imprime también su huella en la decoración de los interiores, admite el interiorista Iñaki Mujika. “El objetivo era darle un aire fresco, muy de mar, pero sus propietarios no querían el típico apartamento de playa. Por eso combinamos dos colores, el gris y el blanco, en todas sus gradaciones. Aportan esa sutileza marina que buscábamos y, a la vez, son tonos elegantes y actuales”.
Comentarios sobre esta casa
No hay ningún comentario
